Bajo la Luna de Diciembre 2021

*Si prefieres escuchar este artículo, puedes hacerlo en nuestro Podcast o YouTube pinchando AQUÍ.

El último mes del año viene cargado de cambios, de revelaciones, y también, al final, de despedidas. Un mes en el que vamos a ver fluir en los cielos una Luna Nueva con Eclipse Solar y una Luna Llena que augura el Solsticio de Invierno con su promesa del futuro retorno de la luz, no sin antes pasar por sus muchas noches frías y oscuras. Diciembre viene con un mensaje claro. Para seguir adelante, hay que descansar. Nadar en el vacío. Aprender a estar cómodos en el vacío. Silencio. Hibernación. Puertas a la integración del tiempo natural. 

BAJO LA LUNA NUEVA Y ECLIPSE SOLAR DE DICIEMBRE

Arte y texto por Danah

Diciembre comienza con fuerza, con una Luna Nueva y Eclipse Solar el sábado 4, en el signo de Escorpio, más específicamente en Jyeshta Nakshatra, “La Mayor”. La brillante estrella roja Antares se encuentra aquí. Es conocida como «el enemigo de Marte» por su brillo rojo que a veces los confunde en el cielo.

Marte, que aún está en Libra (recordad que utilizo el cálculo del horóscopo Sideral que es astronómicamente preciso), entra en Escorpio un día después de la luna nueva y eclipse solar, el día 5 de diciembre. Marte se encuentra bien en este signo, ya que rige Escorpio. Por eso, este lugar del cielo nos habla de fuerza, valor, coraje, valentía, poder, independencia y puede que de una sensación de peligro o violencia, de algo que está por venir pero no sabemos aún cómo vamos a reaccionar. 

Su presencia en Escorpio junto al Sol, Mercurio y Ketu (la cola del dragón, que es el nodo sur kármico de la luna, lugar de los cielos dónde ocurren eclipses) nos habla de mucha intensidad en el ambiente, interno, privado, y externo, público. A nivel mundial veo muchos cambios, muchas normas, mucho cierre, guerra, conflicto, y sobre todo mucha no-aceptación del status quo. Vamos a oír voces disidentes tomar el control. Hay mucho fuego en el ambiente, y qué podemos hacer más que contrarrestar esta energía con un poco de agua. Un poco de calma, de claridad, de hibernación.

Sí, es una luna nueva de sentar bases y poner intenciones, pero más bien son intenciones sobre vaciar, sobre dejar ir, sobre prepararnos para el invierno en el que la Nada debería ser nuestro único sustento. Sentirnos arropados por nosotros mismos aún cuando no haya nada más. El invierno que va a llegar rápido con el solsticio, en la luna llena, nos abre el camino a las profundidades de nuestra propia oscuridad. Y allí adentro, nos damos cuenta de que la cueva que más anhelábamos era la de nuestro propio corazón. Cueva, hogar, guarida de nuestra alma. 

El portal de los eclipses cierra con esta luna nueva, con la mente-emoción, la Luna, infiltrando su energía entre la Tierra, la realidad en la que nos encontramos, y el Sol, fuente de calor y de vida, de energía y salud. Puede que nos sintamos abandonados en la entrada a los infiernos, frente a la fiera que guarda la entrada. Es momento de armarnos de valor y saber que el sacrificio consciente de nuestro tiempo-espacio es la llave que abre cualquier puerta, y es la música que amansa a cualquier fiera. El deseo primordial de Ser en plenitud.

Este eclipse solar es un preámbulo a las noches oscuras junto al fuego, hogar interno que calienta el alma. El portal entre eclipses nos trajo una revelación, una nueva idea, una nueva forma de ver la realidad que poco a poco se va presentando frente a nosotros sin filtros, sin velos. La realidad tal cual la ve cada uno desde el lugar en el que se encuentra. Este eclipse solar y luna nueva nos da la oportunidad de plantar una pequeña semilla de calma, silencio, de prestar atención a nuestros ciclos. 

Este eje entre Tauro y Escorpio que se ha activado con la luna llena y eclipse lunar del mes de noviembre y que culmina ahora con la luna nueva y eclipse solar de diciembre, nos ha bajado a Tierra. Desde las profundidades de quienes creíamos que éramos hemos escarbado aún más profundo para encontrarnos con una voz que nos pertenece, pero que habíamos abandonado. Ahora ruge con más fuerza que nunca por hacerse oír, por materializarse en tu vida, por ser aceptada e integrada. Que encuentres tu voz y tu verdad en este cuerpo material es casi lo más importante que puedes hacer. Sólo desde esa integridad entre quien eres verdaderamente y qué piensas, qué sientes, qué dices y cómo actúas, se puede encontrar el tan deseado equilibrio. Eso es encontrar la eternidad en el instante, la paz en el caos, que es absolutamente necesario. 

BAJO LA LUNA LLENA Y SOLSTICIO DE DICIEMBRE

Arte y texto por Danah

A mediados de mes la energía se intensifica ya que parece que todo llega al mismo tiempo. El día 19 de diciembre es la Luna Llena en Géminis, en Mrigashira Nakshatra. Su símbolo es la “Cabeza de Ciervo”, y su deidad Soma, la Luna, que en la India también se representa con ese mismo símbolo. La mente de Géminis, regido por Mercurio, este signo tan mental, de aire, de movimiento, de ver patrones y buscar respuestas, nos trae una energía de asentamiento de nuestros pensamientos. Y no sólo de los pensamientos que pertenecen a la mente más cerebral y analítica, sino a nuestro intelecto, capacidad de discernir desde el conocimiento hecho sabiduría a través de la experiencia personal. 

Hay una historia en los Vedas llamada “Tara Rahasya” (El Secreto de Tara) que cuenta la historia del nacimiento de Buddha (Mercurio) que también es buddhi (el “intelecto” del que hablaba). Tara era la esposa de Brihaspati (Júpiter, el gurú de los devas/dioses). Él no solía prestarle demasiada atención y en una de aquellas veces en las que Brihaspati se encontraba fuera en uno de sus viajes, Tara creyó enamorarse y tuvo una aventura con Soma (la Luna y la deidad que rige Mrigashira Nakshatra). Brihaspati se enteró y quiso recuperar a su esposa, pero ésta no quería volver a un lugar dónde no encontraban cabida sus necesidades y deseos de unión espiritual profunda. Brihaspati pidió ayuda a los devas que se aliaron con él para recuperar a su mujer por el bien del equilibrio universal. Por otro lado, Soma pidió ayuda a Venus (rey de los asuras/demonios) y a los asuras mismos, y una gran guerra se forjó durante un tiempo entre ambos bandos que estaba destrozándolo todo. El equilibrio fino que siempre intenta buscarse entre la luz y la sombra, devas y asuras, estaba quebrándose. Finalmente, con la intervención de Brahma, el dios Creador,se pudo convencer a Tara para que volviera a su hogar con su marido Brihaspati, y así lo hizo ella por propia decisión. Pero Tara estaba embarazada. De aquella unión con Soma (la Luna) nació Buddha (Mercurio) que Brihaspati (Júpiter) adoptó como hijo propio.

La historia puede entenderse a través de esta metáfora; el nacimiento del intelecto del discernimiento (Buddha/Mercurio, buddhi/intelecto) sólo puede darse cuando hay una unión entre los impulsos divinos (como Tara, una diosa, mujer del gurú de los dioses, lo que busca es la unión espiritual que Brihaspati no le ofrecía pero quiso buscar fuera) y los impulsos terrenales (como Soma que es la Luna, la mente/emoción que busca la unión física-espiritual encarnada en la aventura con Tara). A veces, para vernos a nosotros mismos necesitamos que el mundo externo nos refleje nuestras luces y nuestras sombras, y que abra la puerta a la aventura sagrada de conocernos y reconocernos a nosotros mismos mientras vivimos, mientras se forja en nosotros mismos esta guerra y dualidad sagrada en nuestro interior por el equilibrio holístico, interno y externo. Aquí y ahora. Encarnados. Encuerpados. Sin diferencia entre espíritu y materia, porque el alma individual es parte del alma del mundo que se experimenta a sí misma.

Mrigashira está regida por Marte. De nuevo vemos una repetición de esas energías guerreras de trasfondo. El fuego del guerrero universal que lucha por su deseo en integridad. Podemos usar toda esta fuerza para hablar por las injusticias que descoloquen nuestra escala de valores. La energía de Mrigashira habla de conflictos a veces, de violencia en las reacciones, frustración porque queremos forzar los tiempos de la tierra y el cielo, cuando estos son incontrolables por la mente pequeña. Debemos ocupar nuestro lugar como seres humanos con orgullo de serlo, con merecimiento. No querer salir volando hacia los cielos de los dioses y luchar sus batallas, no, nosotros tenemos las nuestras propias de las que ellos son reflejo. No querer controlar el ritmo natural, cíclico, caótico en su propio orden y tiempos. En este lugar del cielo donde el intelecto y su sabiduría encarnada toma protagonismo, podemos sentir en nuestras pieles, en nuestras carnes, ese discernimiento profundo, esa violencia profunda por la que tuvimos que pasar para aprender a ser vulnerables, y aprender que la verdadera fuerza viene de la vulnerabilidad de ser uno mismo. Tal cual somos en cada momento. Cambiantes, Cíclicos. Naturales. 

Natural. Para mí, no hay palabra con mayor importancia y fuerza en los tiempos que corren externamente. Respirar de manera natural. Nutrirnos de manera natural. Amarnos de manera natural. Poner límites de manera natural. Al fin y al cabo, vivir de manera natural, morir de manera natural. Soñar, y dejar ir.

Este mes es un mes de cierre. De hibernación. Contemplemos lo que dejamos atrás para entrar de lleno al vacío, al silencio, y regenerarnos para el nuevo comienzo, ya sea de año hacia el 2022, o ya sea hacia el comienzo natural de los cielos y la tierra en primavera.

Feliz diciembre, os deseo contemplación y descanso, y os invito a reflexionar y hacer este pequeño ritual cada día de este último mes de 2021.

RITUAL PARA DICIEMBRE

Para estas próximas entregas siguiendo los ciclos de la Luna, he querido bajar los rituales a los ritmos de la Tierra, a los ritmos del femenino interno que se mueve cíclicamente, al ritmo natural. Por ello cada mes voy a proponer un ritual diario para integrar en nuestras vidas, para sentir así que se van deslizando poco a poco espacios de silencio íntimo entre tanto vórtice de distracción.

Para el mes de diciembre, y siguiendo la estela del eclipse solar del día 4, llegada del solsticio de invierno el día 21, y el cierre de 2021 y entrada de 2022, conectamos con la energía de las noches oscuras, del frío, de la muerte, y la regeneración en la sombra, a través de la relajación, la respiración, la contemplación y la reflexión somática.

Cada noche, antes de dormirte, cuando estés en la cama, haz un esfuerzo consciente por relajar cada parte de tu cuerpo.

Respirar de manera natural, sin controlar su ritmo.

Conectar con las sensaciones físicas, emocionales, mentales…

Puedes reflexionar sobre tu día, tus acciones, tus pensamientos, emociones, cómo te has sentido. Puedes hacer un pequeño ejercicio de agradecimiento: piensa en 3 cosas que agradecer profundamente hoy, y siéntelas en tu cuerpo físico. Qué zonas del cuerpo se activan, dónde sientes calor, frío o algún cambio de temperatura o energía, serán los lugares dónde podrás enfocar tu atención. Y quédate allí sintiendo lo que vaya surgiendo en tu cuerpo, adentrándote cada vez más profundo en la sensación física, mental, emocional, espiritual de estar presente hasta que tu mente se rinda al descanso profundo.

Vete a dormir con la mente en calma, bajando al cuerpo. Relajando cada parte. Dejando ir el día, integrando sus lecciones, sus alegrías, sus tormentos, todo, dando paso a los mundos liminales del sueño que regeneran nuestra psiquis. 

Diciembre nos invita sobre todo a este silencio interno, a este descanso. A ver con claridad los valores por los que queremos luchar más adelante. A dejar ir del control y de la arrogancia de creernos siempre dueños del mundo, cuándo ni siquiera somos dueños de nuestra propia respiración. Diciembre invita a la humildad. Y al gozo de saberse humano, imperfectos. Como tiene que ser. Caóticos en nuestra integridad ordenada. Cíclicos. Naturales.

Os deseo un mes lleno de inspiración profunda para seguir en el camino de reencuentro del ser. Feliz cierre de ciclos. Feliz mes.

Gracias por estar aquí,

Danah

TALLERES BAJO LA LUNA DE DICIEMBRE

Si quieres aprender más sobre Signos, Nakshatras, la conexión entre el cosmos y nosotras mismas, no dudes en unirte a alguno de nuestros talleres online donde daré sesiones en consonancia con la luna del momento.

Primer Taller Online de Diciembre
Segundo Taller Online de Diciembre

Talleres Bajo la Luna Nueva y Eclipse Solar y Bajo la Luna Llena y Solsticio de Invierno, su significado a partir de un enfoque de astrología védica, a través de:

– El cuerpo, con su movimiento y simbolismo somático.

– La mente, con su significado científico, histórico, mitológico y filosófico. 

– El corazón , con sus ciclos de luz y oscuridad, vida y muerte. 

Sesión online Bajo la Luna Nueva el lunes 6 de diciembre y Bajo la Luna Llena el lunes 20 de diciembre, ambas de 18:30h a 20:30h (Canarias).

Incluye:

– Movimiento, respiración y relajación.

– Charla específica sobre la Luna Nueva en Escorpio: Jyeshta Nakshatra y el Eclipse Solar o sobre la Luna Llena en Géminis: Mrigashira Nakshatra y el Solsticio de Invierno.

– Simbolismo somático.

– Conversación consciente.

Qué necesitas:

– Acceso a zoom.

– Esterilla o pareo.

– Papel, lápiz y colores.

Más información y reservas contáctanos.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s