Bajo la Luna Llena de Octubre 2021

*Si prefieres escuchar este artículo, puedes hacerlo en nuestro podcast o canal de YouTube pinchando AQUÍ.

Arte y texto por Danah

La Luna Llena de octubre ocurre el miércoles día 20, en la constelación de Aries, más específicamente en Ashwini Nakshatra, una de las 27 “Casas Lunares” formadas por estrellas fijas en las cuales divide el cielo la Astrología Védica o Jyotish (la Ciencia de la Luz).

Aries está regido por el planeta Marte, mientras que Ashwini está regida por Ketu, el nodo sur de la Luna, uno de los puntos en el espacio dónde ocurren los eclipses en nuestro cielo. Esta combinación de energía trae dinamismo, tenacidad, activación primordial de energía, movimiento, y pasión por vivir. 

Esta luna llena nos habla de poder. Nos habla del poder como herramienta de sanación, o como arma. Nos habla del poder interno, y el poder externo de la transformación e integración alquímica de quienes éramos en quienes somos ahora. El poder de la sanación debe conocerse profundamente, y no sólo eso, sino que tenemos que tener la capacidad de discernir cuándo debemos usar o no ese poder. Esta luna nos da el poder de insuflar nueva vida a algo antiguo. Nos regala una nueva mirada a un pasado somatizado en memorias corporales que nos hablan con su propio idioma, su propia simbología.

Ashwini se puede traducir como “nacido de una yegua” o “mujer-caballo”. El símbolo de este nakshatra es una cabeza de caballo. Las deidades que rigen esta parte del cielo formada por tres estrellas en la constelación de Aries (que para los antiguos tenía forma de cabeza de caballo) son los Ashwini Kumaras, los dos hijos nacidos de la unión del dios Surya (Sol) y su mujer Sanjna (se puede traducir por “conciencia” o “intelecto”) en forma de caballo y de yegua en uno de los mitos del Sol. De esa unión nacieron estos dos gemelos heróicos que son vistos en los antiguos textos védicos como médicos celestiales. De allí la correlación de esta casa lunar con el tema de la salud, y la sanación en general. Ellos nos traen, montados en su carro dorado, alegría, luz, sanación aquí en el plano terrestre.

Aries es el primer signo del Zodiaco, y tiene esa energía innata de los comienzos, el fuego primordial. Ashwini es la primera casa lunar dentro de la constelación, y trae de nuevo este significado de movimiento, de principios que se ponen en marcha, pasos que se comienzan a dar. No podemos olvidar por completo que venimos del agua del océano universal de Piscis, y en este punto entre agua y fuego, se recrea una energía muy sensible, y a la vez, muy potente, para focalizar nuestra energía en el presente.

Ashwini tiene que ver con la activación de la energía primordial que se encuentra en su estado latente y produce y contiene  todas las posibilidades creativas en ese estado no manifestado aún. Desde las profundidades de nuestros abismos surge una chispa, llama, deseo, de manifestar esta fuerza y poder creativos. Ashwini nos entrega el rayo fulminante del despertar individual de la verdad subjetiva. 

¿Qué te mueve a estar vivo? ¿Qué partes de tu herida se abren para dejar paso al tesoro oculto? ¿Qué sanación profunda te llama a adentrarte en su significado? ¿Qué sufrimiento te ha enseñado el camino de regreso a tu corazón?

El Sol, representante del Absoluto, es el contenedor de toda energía y puede controlar y dirigir el universo bajo este poder. Ashwini, como fruto del Sol, representa el momento en el que esa energía imperecedera comienza a moverse hacia la materialización, en el mundo de las sombras. Esta luna nos invita a mirar adentro para salir afuera, nos invita a contemplar hacia dónde ponemos nuestra energía, hacia dónde ponemos el foco, en qué usamos nuestro tiempo-espacio, y para qué propósito. 

La sombra de esta luna llena es que puede haber una sensación de no satisfacción mezclada con una urgencia por evitar responsabilidades desagradables. Es tan grande la pasión por vivir que se despierta en este Nakshatra que muchas veces esa energía explosiva puede confundirnos y hacernos actuar con agresividad indiscreción, reactividad, en definitiva, con mucho fuego y poder descontrolado y no enfocado. Por eso es tan importante primero reconectar con nuestro poder interno desde el centro de nuestro ser, para después aprender a dirigirlo hacia el mundo externo. El silencio no es una cualidad de esta casa lunar, por eso es tan importante crear el espacio necesario en nosotros mismos para crear la calma para discernir con el corazón.

RITUAL DE LUNA LLENA 

Para este pequeño ritual de Luna Llena en Aries en Ashwini Nakshatra, necesitarás:

  • Tiempo para tí, unos 20 minutos.
  • Un espacio cómodo y silencioso a poder ser. 
  • Un papel y algo con lo que escribir.
  • Una vela encendida.

Colócate en una postura cómoda, ya sea tumbada o sentada cerca de una vela encendida.

Cierra los ojos o déjalos entreabiertos. 

Comienza a respirar de manera consciente, pero natural. Respira a tu propio ritmo, observando las sensaciones corporales que te producen la postura y la respiración. 

Quédate en este estado de relajación el tiempo que necesites hasta sentir que creas un vacío interno en el que poder crear nuevas formas. Quédate respirando hasta sentir que estás centrada, en calma, serena, con la mente enfocada en el momento presente a través de tu cuerpo y tu respiración.

Poco a poco trae a tu mente alguna herida del pasado que sientas que aún te pesa, un duelo no cerrado, un sufrimiento escondido no validado. Observa qué sensaciones se producen a nivel físico una vez tocas de frente esas emociones más reprimidas. Quédate unos instantes recordando con tu cuerpo-mente esa herida aún abierta, sin cicatrizar. Piensa y observa de qué maneras estás dando tu poder interno a esa herida y cómo aún desde su sombra inconsciente sigue rigiendo tu vida. Esas heridas que al no ser vistas, validadas, integradas, cicatrizadas actúan por tí sin tu permiso real. Sin el permiso real de tu alma, de tu ser en plenitud. 

No te juzgues por sentir lo que va surgiendo. Simplemente, no significa que sea fácil, quédate un poco más con la incomodidad del sufrimiento. Una respiración más. Un momento presente más.

Cuando sientas que es suficiente y hayas llegado a un estado de aceptación de la incomodidad, y hayas conseguido relajarte en tu dolor, abre los ojos. Colócate de alguna manera cómoda para coger papel y lápiz y ponerte a escribir. 

Escribe desde la voz de tu corazón que te susurra a su manera todo lo que te haya surgido de esta pequeña meditación. Aquí unas preguntas que puedes usar como foco por si tu atención se dispersa:

  • ¿Cuando actúo, lo hago desde mi centro presente, o desde mi dolor pasado?
  • ¿Qué dolor es aún tan fuerte que me impide darme permiso para avanzar?
  • ¿A quién o quiénes culpo de mis heridas pasadas? ¿A mí misma? ¿A los demás? ¿Al mundo? ¿A las circunstancias?
  • ¿Cómo me ha hecho ver el mundo esta herida? ¿Qué creencias han surgido desde ella? ¿Cómo percibo a la gente que me rodea y a mis circunstancias desde esta herida?
  • ¿Quién soy yo si no soy mis heridas, mi pasado, mi dolor? ¿Tengo miedo a desapegarme de la herida porque tengo miedo a no tener una identidad?
  • ¿Quién creo que soy si no soy mi sufrimiento?
  • ¿He podido aprender algo de mi dolor? ¿He podido crear algún significado válido a través de mi sufrimiento?
  • He llegado a dónde estoy, porque he pasado por lo que he tenido que pasar. ¿Acepto mi pasado? 

Cuando hayas terminado de contemplar estas cuestiones, y cualquier otra que te surja a lo largo de este ejercicio, cierra de nuevo los ojos y respira. Respira y quédate observando sin juzgar cómo te sientes, dentro y fuera.

Inhala sintiendo esa herida, transmutando su energía en tí, y exhala calma, validación, observación, aceptación. Repite este patrón de respiración con visualización unos minutos. Inhalando la herida y exhalando la integración.

Cuando hayas acabado, poco a poco abre los ojos y acércate a la vela, ve a un lugar seguro para poco a poco quemar el papel dónde has ido apuntando lo que te ha surgido de dentro. Esos demonios internos que se disfrazan de heridas pasadas. Quema el papel (en un lugar seguro siempre) y observa la llama devorar todo lo que incluso creías de tí mismo ahora.

Deja que el fuego convierta tu dolor en ceniza, que destruya lo que no te deja estar en integridad en tí.

Trae de nuevo hacia tí tu poder. Coloca tus manos sobre tu vientre o corazón y siente su calor. Recuerda siempre esa llama interna, el deseo que arde en tí por salir, y dale el cauce adecuado. Tú tienes el poder, siempre lo tienes en tí. Y ese poder, una vez aceptado, abre la puerta al camino de la sanación integral. 

Muchas gracias por haberme acompañado hasta aquí. Os deseo una muy feliz luna llena y deseo de corazón que podáis veros tal y como sois siempre, perfectos en el tiempo-espacio que os ha tocado vivir. 

BAJO LA LUNA LLENA DE OCTUBRE

El lunes 18 de octubre a las 18:30-20:30 (Canarias), daré un taller especial online sobre la luna llena. Si te gustaría unirte e integrar todas estas lecciones en una práctica completa que engloba el cuerpo, la mente y el corazón, y que valida y aprecia tus propios símbolos somáticos surgidos del contacto e interiorización con tu psique, contáctanos.

Muchas gracias y feliz luna llena.

Danah

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